Calefacción eléctrica más barata

Calefacción eléctrica más barata

Si buscas la calefacción eléctrica más barata, la respuesta incómoda es esta: radiadores eléctricos, convectores, radiadores de aceite, termoventiladores e incluso el suelo radiante eléctrico cuestan lo mismo por cada kilovatio hora de calor, porque todos transforman el 100% de la electricidad en calor. La diferencia real de coste no está en el aparato, sino en cómo lo usas, en tu tarifa y, sobre todo, en si optas por una bomba de calor (aire acondicionado inverter con función calor), que produce el mismo calor gastando entre un tercio y un cuarto de la electricidad.

En esta guía calculamos cuánto cuesta cada hora de calefacción con precios reales de 2026, comparamos los tipos de aparato y te decimos cuál conviene según tu vivienda.

Resumen rápido

  • Más barata a largo plazo: bomba de calor aire-aire (split inverter). Entre un 60% y un 70% menos de consumo que cualquier calefacción de resistencia.
  • Más barata de comprar, uso puntual: radiador eléctrico o convector con termostato. Mismo coste por kWh de calor que el resto de aparatos de resistencia.
  • La peor para uso continuado: termoventilador. Calienta rápido, pero es incómodo, ruidoso y no ahorra.
  • Interesante en casos concretos: infrarrojos (zonas puntuales o estancias de uso corto) y acumuladores con tarifa de horas baratas.

Cuánto cuesta la electricidad hoy: el dato de partida

Para calcular el coste por hora necesitas el precio del kWh. En octubre de 2026 la media del término de energía del PVPC ronda los 0,19 a 0,20 euros por kWh sin impuestos, claramente por encima de los 0,146 euros de octubre de 2025. Con el impuesto eléctrico y el IVA, el precio final se acerca a 0,25 euros por kWh, que usaremos como referencia en esta guía.

El precio además cambia mucho según la hora del día: en una misma jornada de octubre el kWh del PVPC ha oscilado entre unos 0,05 y más de 0,40 euros sin impuestos. Esto importa para los ahorros que veremos más abajo. Si tienes una tarifa de precio fijo, usa en las fórmulas el precio de tu contrato.

La fórmula para calcular el coste por hora

Coste por hora = potencia del aparato en kW × precio del kWh

Para pasar de vatios a kilovatios, divide entre 1.000. Con 0,25 €/kWh, funcionando a plena potencia:

  • 500 W (0,5 kW): 0,125 € por hora
  • 1.000 W (1 kW): 0,25 € por hora
  • 1.500 W (1,5 kW): 0,375 € por hora
  • 2.000 W (2 kW): 0,50 € por hora
  • 2.500 W (2,5 kW): 0,625 € por hora

Estas cifras son el coste máximo mientras el aparato está encendido a tope. En la práctica, con termostato, el aparato trabaja solo una parte del tiempo, por lo que el coste medio real suele estar entre el 40% y el 70% de estas cifras en una vivienda razonablemente aislada.

Comparativa por tipo de calefacción eléctrica

Radiador eléctrico (de pared o móvil)

  • Potencia típica: de 500 a 2.000 W.
  • Coste por hora a plena potencia: de 0,125 a 0,50 €.
  • Cuándo conviene: estancias de uso frecuente, con termostato y programador.

Los radiadores que se anuncian como «de bajo consumo» no consumen menos por kWh de calor: la diferencia está en el termostato digital y la programación, que evitan que el aparato esté encendido de más. Un radiador sin termostato fiable tiende a sobrecalentar.

Convector eléctrico

  • Potencia típica: de 1.000 a 2.500 W.
  • Coste por hora a plena potencia: de 0,25 a 0,625 €.
  • Cuándo conviene: habitaciones pequeñas y medianas, uso por las tardes.

Calienta el aire por convección, por lo que responde rápido pero la sensación de calor desaparece pronto cuando se apaga. Es económico de comprar y muy utilizado, pero no es más barato de usar que un radiador.

Radiador de aceite

  • Potencia típica: de 1.500 a 2.500 W.
  • Coste por hora a plena potencia: de 0,375 a 0,625 €.
  • Cuándo conviene: estancias donde buscas calor suave y estable, como dormitorios.

Tiene inercia: tarda en calentar y sigue emitiendo calor un rato después de apagarse. Esa inercia da confort, pero no reduce el consumo por kWh.

Termoventilador

  • Potencia típica: de 1.000 a 2.000 W.
  • Coste por hora a plena potencia: de 0,25 a 0,50 €.
  • Cuándo conviene: solo para calentar un baño o un rincón durante unos minutos.

Es una buena solución puntual y una mala calefacción principal. Si lo usas muchas horas, el coste se dispara y el confort es peor.

Calefacción por infrarrojos

  • Potencia típica: de 300 a 1.200 W.
  • Coste por hora a plena potencia: de 0,075 a 0,30 €.
  • Cuándo conviene: zonas concretas, despachos, terrazas cerradas o estancias de uso corto.

Los infrarrojos calientan los objetos y las personas, no tanto el aire. Esa sensación directa puede permitir bajar un poco el termostato general. Funcionan bien para calentar una zona concreta, pero cuando se usan como único sistema en una casa mal aislada, el consumo total no es menor que el de otros aparatos de resistencia.

Suelo radiante eléctrico

  • Potencia típica: de 100 a 150 W por m².
  • Cuándo conviene: baños, cocinas y obra nueva o reforma integral.

Es muy cómodo, pero consume igual por kWh de calor, tiene inercia y su instalación es costosa. No es una forma de ahorrar, sino de ganar confort.

Acumuladores de calor

  • Cuándo conviene: con una tarifa que tenga horas baratas, es decir, con discriminación horaria.

Cargan calor en las horas de electricidad más barata y lo liberan durante el día. Su ahorro depende por completo de la diferencia de precio entre horas de tu tarifa; sin esa diferencia no compensan.

Bomba de calor aire-aire (aire acondicionado inverter con calor)

  • Potencia eléctrica típica: de 600 a 1.100 W para entregar entre 2.000 y 3.500 W de calor.
  • Coste por hora: de 0,15 a 0,28 € para entregar 2 a 3,5 kW de calor, frente a 0,50 a 0,875 € con resistencia.
  • Cuándo conviene: casi siempre que se use más de unas pocas horas al día.

Una bomba de calor no genera calor quemando electricidad, sino moviéndolo desde el aire exterior. Por cada kWh de electricidad entrega entre 3 y 4 kWh de calor en condiciones habituales (su rendimiento baja cuando hace mucho frío). Con un rendimiento de 3, producir 2 kW de calor consume 0,67 kW eléctricos: 0,17 € por hora frente a 0,50 € con un radiador. Es, con diferencia, la calefacción eléctrica más barata. Si estás valorando un modelo, consulta nuestra guía del [ENLACE: mejor split inverter calidad-precio].

Ejemplo real: coste mensual de calentar un salón

Supongamos un salón de 20 m² en una vivienda de aislamiento medio, que necesita en torno a 1,5 kW de potencia de calefacción cuando hace frío, y que lo calientas 5 horas al día durante 30 días. Con el termostato, el equipo trabaja de media la mitad del tiempo, es decir, unos 112 kWh de calor al mes.

  • Radiador, convector o aceite (rendimiento 1): 112 kWh de electricidad, unos 28 € al mes con 0,25 €/kWh.
  • Bomba de calor (rendimiento de 3): unos 37 kWh de electricidad, unos 9 € al mes.
  • Diferencia: unos 19 € al mes por estancia, 90 a 115 € en una temporada de cinco a seis meses de uso.

Estos números dependen de tu aislamiento, del clima y de las horas de uso. Úsalos como orden de magnitud, no como cifra exacta.

Cómo reducir el coste, sea cual sea el aparato

  1. Baja el termostato un grado. Los organismos de eficiencia energética estiman un ahorro de en torno al 7% por grado (valor orientativo). Con 19 a 21 °C en las estancias de día hay confort suficiente.
  2. Usa programador y termostato digital. Calentar solo cuando estás en casa evita el mayor despilfarro.
  3. Calienta solo la estancia que usas. Cerrar puertas y zonificar es más barato que calentar toda la casa.
  4. Aprovecha las horas baratas. Si tienes PVPC o una tarifa por tramos, programa la carga y los precalentamientos en las horas más económicas. En días con mucha producción solar, el mediodía suele ser barato.
  5. Mejora el aislamiento. Burletes, cortinas gruesas y sellado de ventanas reducen la demanda sin gastar en equipos nuevos.
  6. Revisa tu potencia contratada. Encender a la vez varios aparatos de 2.000 W puede hacer saltar el automático, y aumentar la potencia contratada encarece el término fijo de la factura.

Mitos frecuentes

  • «Este radiador consume menos»: por cada kWh de calor, todos los aparatos de resistencia consumen lo mismo. Compara las funciones de control, no las promesas de ahorro.
  • «Los infrarrojos ahorran un 50%»: solo pueden ahorrar si te permiten calentar menos espacio o bajar la temperatura general. No reducen el consumo por kWh.
  • «Dejar el aparato siempre encendido sale más barato»: en general no es cierto en una vivienda que no se mantiene caliente por sí misma. Es más eficiente programar el uso.
  • «La bomba de calor no sirve cuando hace frío»: los modelos inverter actuales siguen funcionando en invierno en la mayor parte de España; su rendimiento baja con temperaturas muy bajas, pero sigue siendo mejor que el de una resistencia.

Qué calefacción eléctrica elegir según tu situación

  • Vivienda que calientas muchas horas al día: bomba de calor aire-aire. La mayor inversión se amortiza con el ahorro.
  • Estancia que usas pocas horas: radiador o convector con buen termostato y programador.
  • Baño o rincón puntual: infrarrojos de baja potencia o termoventilador de uso corto.
  • Tarifa con horas baratas y casa bien aislada: acumuladores, tras comprobar que la diferencia de precio compensa.
  • Vivienda de alquiler sin posibilidad de instalar equipos: radiadores móviles eficientes y zonificación.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la calefacción eléctrica más barata de usar? La bomba de calor aire-aire, por un margen amplio. Entre los aparatos de resistencia, ninguno es más barato que otro por kWh de calor.

¿Cuánto cuesta tener un radiador eléctrico encendido toda la noche? Ejemplo: un radiador de 1.000 W durante 8 horas a plena potencia son 8 kWh, unos 2 € con 0,25 €/kWh. Con termostato, el coste real puede ser bastante menor.

¿Es más barato un radiador de aceite que uno eléctrico normal? No por kWh de calor. Puede dar más confort por su inercia, pero el gasto es el mismo.

¿Qué consume más, un termoventilador o un radiador? A igual potencia, lo mismo. El termoventilador suele usarse a potencias altas y durante periodos cortos, y no debe usarse como calefacción principal.

¿Cuándo conviene una bomba de calor frente a un radiador? Si calientas una estancia más de unas pocas horas al día durante varios meses al año, la bomba de calor suele compensar la inversión en pocas temporadas.

Conclusión

No hay un radiador eléctrico milagroso: todos los aparatos de resistencia gastan lo mismo por kWh de calor, así que la forma de pagar menos es usarlos con termostato, programación y buen aislamiento. Si calientas mucho tiempo, la bomba de calor es la única opción que reduce de verdad la factura.

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