Qué electrodomésticos gastan más en casa y cómo medirlo

Qué electrodomésticos gastan más en casa y cómo medir su consumo (2026)
Si quieres bajar la factura de la luz, lo primero es saber qué aparatos consumen más y por qué. La respuesta tiene dos caras: unos gastan mucho por hora de uso (horno, secadora, calefacción eléctrica, aire acondicionado) y otros gastan mucho al año porque nunca se apagan (la nevera y el congelador). En una vivienda española típica, los que más pesan son la climatización eléctrica cuando se usa, el frigorífico, la cocina, la lavadora, la secadora y el lavavajillas, además del consumo fantasma del stand by.
En esta guía te damos una tabla de consumos y costes con números, te explicamos cómo calcular y medir el tuyo y dónde actuar primero.
Resumen rápido
- Por hora de uso, lo que más gasta: calefacción eléctrica de resistencia, secadora, horno y aire acondicionado.
- Por año, lo que más suma: el frigorífico y el congelador (siempre encendidos), y la climatización si la usas muchas horas.
- El mayor ahorro fácil: reducir horas de aire y calefacción, cambiar una nevera muy antigua y usar bien la lavadora y la secadora.
- La herramienta clave: un vatímetro enchufable, que te dice cuánto consume cada aparato de verdad.
Potencia y consumo: la diferencia que importa
- Potencia (W): lo que el aparato demanda en un momento. Un horno de 2.000 W es mucha potencia.
- Consumo (kWh): la energía que gasta con el tiempo. kWh = potencia en kW × horas de uso.
- Coste = kWh × precio del kWh.
Por eso una nevera de 150 W gasta más al año que un horno de 2.000 W: la nevera trabaja todo el año y el horno, una hora a la semana. Con un precio de referencia de 0,25 €/kWh (el que usamos en nuestra comparativa de calefacción eléctrica por coste por hora):
- 1 kWh cuesta 0,25 €.
- Un aparato de 1.000 W encendido una hora gasta 1 kWh, es decir, 0,25 €.
Tabla orientativa de consumos y costes
Los valores son rangos habituales de mercado y cambian mucho con la antigüedad y la clase energética. Costes calculados a 0,25 €/kWh.
- Nevera o frigorífico: de 100 a 200 W; entre unos 150 y 400 kWh al año en equipos recientes, es decir, de unos 37 a 100 € al año. Una nevera de clase A ronda los 150 kWh (unos 37 € al año) y una de clase G muy antigua puede llegar a unos 600 kWh (unos 150 € al año).
- Congelador: consumo anual alto por funcionar siempre; en equipos antiguos puede superar los 500 kWh.
- Lavadora: de 0,5 a 2 kWh por ciclo, de unos 0,12 a 0,50 € por lavado. Cuatro lavados a la semana, entre unos 25 y 100 € al año, según programa y temperatura.
- Secadora de bomba de calor: entre 1,4 y 1,7 kWh por colada completa, de unos 0,35 a 0,43 €. Cuatro coladas a la semana: unos 73 a 89 € al año.
- Secadora de condensación sin bomba de calor: unos 4,7 kWh por colada de 8 kg, unos 1,18 €. Cuatro coladas a la semana: unos 245 € al año. Lo explicamos en cómo secar la ropa en casa sin humedad.
- Horno eléctrico: de 1.500 a 3.000 W de potencia, entre 0,75 y 1,5 kWh por hora de uso real, de unos 0,19 a 0,38 € por hora.
- Vitrocerámica o inducción: alta potencia; en uso intensivo puede ser el mayor consumo de la cocina.
- Lavavajillas: del orden de 250 kWh al año según algunas fuentes, unos 60 €.
- Aire acondicionado split inverter: unos 0,8 kW de media; 6 horas al día son unos 36 € al mes. Mira cómo reducir la factura de la luz en verano con aire acondicionado.
- Radiador o convector eléctrico: 1,5 kW a plena potencia, unos 0,375 € por hora.
- Stand by de todos los aparatos: entre 5 y 20 W en conjunto, de 50 a 100 kWh al año, de unos 12 a 25 € al año.
Según datos de Red Eléctrica que recoge Selectra, la nevera representa en torno al 14% de la energía de una vivienda y el horno, un 7%, y el conjunto de pequeños electrodomésticos, un 27%. Son medias antiguas y genericas: tu casa puede ser muy distinta.
Los grandes gastos de verdad: climatización
Los electrodomésticos, junto con la calefacción, determinan la mayor parte de la energía de una vivienda. Si tienes calefacción eléctrica o usas mucho el aire acondicionado, ahí está el mayor margen de ahorro:
- Un split inverter durante un verano intenso puede sumar cientos de kWh. Compara con un ventilador en aire acondicionado o ventilador: cuál gasta menos.
- Cambiar radiadores de resistencia por una bomba de calor reduce de forma notable la factura de invierno; consulta bomba de calor aire-aire o aire-agua.
- Programa cada uno en las horas baratas con las ideas de mejores horas para poner el aire acondicionado según tu tarifa.
Cómo medir el consumo real de cada aparato
Las tablas dan una idea, pero tu consumo depende del modelo y del uso. La forma más fiable de saberlo:
- Compra un vatímetro o medidor de consumo enchufable. Es barato (de pocos euros a unas decenas, según el modelo) y se enchufa entre la pared y el aparato. Te muestra vatios en tiempo real y kWh acumulados.
- Mide el aparato durante un ciclo completo o un día entero, según el caso. Por ejemplo, un ciclo de lavadora, o 24 horas para la nevera.
- Multiplica los kWh por el precio de tu tarifa para saber cuánto cuesta.
- Mide el stand by. Con el aparato apagado o en reposo, mira cuántos vatios sigue gastando.
- Para aparatos fijos (horno de obra, aire central), puedes consultar la curva de consumo de tu contador en el área privada de tu distribuidora o en servicios de datos de consumo, y comparar horas de uso con picos.
- Detecta el consumo base de tu casa. De noche, con todo lo que puedas apagado, mira cuánto marca tu consumo: lo que queda es lo que gasta tu casa «por existir» (nevera, router, stand by).
Un truco útil: mide primero lo que sospechas que gasta más, y deja para después los pequeños.
Dónde actuar primero: ordenado por impacto
- Climatización: subir o bajar el termostato, programar, y cambiar de resistencia a bomba de calor si la usas mucho. Con presupuesto ajustado, un termostato inteligente ayuda a no calentar o enfriar de más.
- Nevera y congelador: si tienes uno muy antiguo (clase G o anterior), cambiarlo puede ahorrar cientos de kWh. Por ejemplo, pasar de una nevera de unos 600 kWh a una de clase A de unos 150 kWh ahorra 450 kWh al año, unos 112 € con 0,25 €/kWh.
- Secadora: si usas una de condensación sin bomba de calor, el cambio a bomba de calor reduce a menos de un tercio el gasto por colada.
- Lavadora y lavavajillas: usa programas eco, cargas completas y temperaturas bajas (de 30 a 40 °C).
- Cocina: aprovecha el calor residual, tapa las ollas, evita precalentar el horno de más y cocina varias cosas a la vez.
- Stand by: una regleta con interruptor para el televisor, el ordenador y consolas evita entre 12 y 25 € al año.
- Iluminación: pasa a LED si no lo has hecho y apaga las luces que no uses.
Consejos rápidos por aparato
- Nevera: temperatura en torno a 4-5 °C en el frigorífico y -18 °C en el congelador; separa unos centímetros de la pared, revisa las juntas y no metas comida caliente.
- Lavadora: carga completa y programa eco. No uses más detergente del necesario.
- Secadora: centrifuga al máximo antes y usa los sensores de humedad; mejor una de bomba de calor.
- Horno: no abras la puerta sin necesidad y apaga unos minutos antes de terminar.
- Aire acondicionado y calefacción: mantén filtros limpios y una temperatura moderada. Si dudas de qué equipo comprar, mira el mejor split inverter calidad-precio.
- Todo: programa los aparatos grandes en horas baratas de tu tarifa.
Potencia contratada: otra parte de la factura
Además de lo que consumes, pagas un término fijo por la potencia contratada. Si tienes más de la que necesitas, pagas de más; si tienes menos, te salta el automático. Para decidirlo, mira la potencia máxima que usas y no enciendas a la vez los aparatos de mayor potencia (horno, aire, lavadora, secadora).
Errores frecuentes
- Pensar que lo que más potencia tiene es lo que más gasta. Importa el tiempo de uso.
- Ignorar la nevera antigua. Es un gasto silencioso.
- Dejar todo en stand by por comodidad.
- Comprar un aparato eficiente y usarlo mal, por ejemplo la secadora a medias cargas.
- No medir. Sin datos, ahorras a ciegas.
- Fiarte de una sola cifra de internet. Los rangos son amplios; mide el tuyo.
Preguntas frecuentes
¿Qué electrodoméstico consume más luz en casa? Por año, el frigorífico y el congelador, junto con la climatización si la usas mucho. Por hora de uso, la secadora, el horno, la calefacción eléctrica y el aire acondicionado.
¿Cuánto gasta una nevera al mes? Una nevera de clase A, en torno a 150 kWh al año, cuesta unos 3 € al mes con 0,25 €/kWh; una muy antigua puede costar unos 12 € al mes o más.
¿Cuánto cuesta usar el horno una hora? Entre unos 0,19 y 0,38 € con 0,25 €/kWh, según el consumo real.
¿Consume mucho el stand by? En conjunto, entre 50 y 100 kWh al año en un hogar típico, de unos 12 a 25 €. Se reduce con regletas con interruptor.
¿Cómo sé cuánto consume un aparato? Con un vatímetro enchufable: mides kWh y los multiplicas por el precio del kWh.
¿Merece la pena cambiar la nevera vieja? Si es muy antigua, puede ahorrar cientos de kWh al año; compara el ahorro con el precio de una nueva.
Conclusión
No hace falta apagarlo todo: basta con saber dónde está tu gasto. Empieza midiendo con un vatímetro, revisa la climatización, la nevera y la secadora, y deja el stand by y los pequeños ahorros para el final. Para seguir, visita la categoría de ahorro energético. Si tu vivienda pierde calor o frío por las ventanas, mira aislamiento de ventanas: soluciones baratas, y si quieres saber cuánto gasta tu aire, lee cuánto consume un aire acondicionado al mes.
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